LA AVENTURA HUMANA APENAS ESTÁ EMPEZANDO

TREK

ESPATREK 2010: PRESENTACION EN ALICANTE

El día 19 de junio de 2010, sábado, a las 19 horas , tuvo lugar en la tienda de libros, discos y electrónica FNAC Bulevar de Alicante, una nueva presentación del Congreso Espatrek 2010.

En esta ocasión, los presentadores de la conferencia fueron Alejandro Ojados y Sonia Jimeno.

Resolvieron todas las dudas que surjieron acerca de quiénes son y en qué consiste la Convención.

Como observareis acudí a la presentación de este evento, soy el primero por la derecha,  en la fotografia podeis tambien ver a Alejandro y Sonia, organizadores y coordinadores de Espatrek y un buen amigo de facebook David Fernández, entre otros.

La Convención de Espatrek 2010 tendrá lugar en Valencia, el próximo 22, 23 y 24 de Octubre de 2010, para inscribirse y cualquier información ir a la pagina web de la misma, que es:

http://www.espatrek.org/index.php?lang=es

Tanto la fotografia como el logotipo de Espatrek se publica con permiso de los organizadores, sin ningún animo de lucro.


LA VIDA NO SERA COMO STAR TREK

Hay tantas secuelas de Star Trek que es bastante fácil engañarse a uno mismo pensando que la visión del futuro Star Trek es una predicción perfecta acerca de cómo serán las cosas. Por desgracia, Star Trek no tiene en cuenta la estupidez, egoísmo y cursilería de los seres humanos normales. Nos permitimos describir algunos de de los errores más obvios que hay en la visión de Star Trek. Desconozco el autor y su procedencia pero me parece lo bastante ingenioso como para compartirlo.

 
 
Tecnología médica 

 En Star Trek, los médicos tienen unos aparatos portátiles que cierran instantáneamente cualquier herida abierta en el cuerpo de los pacientes. Imagina lo que este tipo de dispositivos podría llegar a hacer en manos de amigos menos escrupulosos… Estos artilugios acabarían vendiéndose en las tiendas de artículos de broma en vez de en las de equipamiento médico. Teniendo en cuenta los pros y contras, me alegro bastante de que no sea tan fácil cerrar las heridas de otras personas.

Transportador

Debe ser genial poder transportar tus moléculas a través del espacio y volver a reunirlas. El único problema es que tienes que confiar en el tipo que está operando el transportador. Y podría ser del mismo tipo de gente que no pone papel en la fotocopiadora o no rellena la cafetera de la oficina después de tomarse la última taza. Además, no creo que se molesten realmente en comprobar dos veces las coordenadas de transporte para asegurarse de que todo vaya bien. Estarían todo el rato transportando accidentalmente a la gente dentro de paredes, animalillos domésticos y muebles. La gente pasaría una buena parte de su tiempo pidiendo disculpas por tener objetos inanimados a modo de protuberancias saliéndoles del cuerpo.

«No prestes atención a las perchas; es que ayer me transportaron a un armario»

Si pudiera transportar cosas de un lado a otro, nunca saldría de casa. Me sentaría en un amplio y cómodo sillón y comenzaría a transportarme comida, equipos estéreo, animadoras y cualquier otra cosa que quisiera, directamente a mi casa. Estoy casi seguro de que terminaría abusando de ese poder. Si alguien viniera a arrestarme, lo transportaría al espacio. Si quisiera poner algunos cuadros en las paredes de mi casa, transportaría los contenidos del Louvre directamente a mi cubículo, cogiendo sólo las pinturas realmente buenas, y transportaría el resto al garaje de mi vecino.

Si estuviera oyendo las noticias en televisión y no me gustara lo que estuvieran contando, transportaría al presentador a mi sala de estar durante cualquier pausa para la publicidad, le daría una buena paliza y volvería a transportarle antes de que nadie se diera cuenta.

Ya no tendría que preocuparme por «estar al nivel de los vecinos» porque tan pronto como ellos consiguieran algo bonito, lo haría desaparecer de sus manos. Mis vecinos tendrían que acabar usando cubos de ordeñara modo de muebles. Y eso sería después de que yo tuviera todos los cubos de ordeñar que pudiera necesitar el resto de mi vida. Solo habría una cosa en el mundo que haría que me pasara todo el tiempo causando estragos con el transportador: la sala de hologramas.

Sala de Hologramas

Para aquellos que sólo hayan visto la «vieja» serie Star Trek, aclarar que la sala de hologramas permite crear mundos simulados que tienen el mismo aspecto que el original. Teóricamente, los personajes de Star Trek usan la sala de hologramas a modo de recreo cuando no tienen trabajo. Realmente, pensar eso es poco realista. Si yo tuviera una sala de hologramas, cerraría la puerta y no saldría nunca más, hasta que muriera exhausto. Sería difícil convencerme de que debería estar en otro sitio que no fuera en la sala de hologramas, con lo bien que se debe estar allí recibiendo masajes de aceite de Cindy Crawford y su hermana gemela holográfica.

Las salas de hologramas serían demasiado adictivas. Si no hubiera salas de hologramas suficientes para todo el mundo, conseguiría los nombres de la gente que hubiera hecho reservas antes que yo y les transportaría dentro de muros de cemento. Pensar en ello me pone un poco tenso, y supongo que por eso es por lo que necesitaría los masajes.

Me temo que la sala de hologramas sería el último invento de la sociedad.

Sexo con alienígenas

Según Star Trek, hay muchas razas alienígenas con criaturas que estarían encantados de practicar el sexo con seres humanos.

Esto podría abrir toda una serie de posibilidades anatómicas, pero imaginémonos también la confusión. Ya es bastante complicado practicar el sexo entre seres humanos, de modo que debe ser todavía más difícil con extraterrestres. Un movimiento equivocado… y de repente te ves transportado al Cuadrante Gamma, desnudo, compareciendo en un juicio por quien-sabe-qué. Esto lo único que haría sería añadir ansiedad al propio acto sexual. Nunca estarías seguro de qué movimientos son sensuales y cuáles un error de tamaño galáctico

Fásers

Me encantaría tener un aparatito que pudiera aturdir a la gente y dejarla inconsciente sin tener que matarla. Lo usaría diez veces al día. Si me trataran mal al comprar en la tienda de la esquina, dispararía al empleado, ¡ZAP!. Si alguien con el pelo largo y un moño enorme se sentara delante de mí en el cine y no me dejara ver, ¡ZAP!

En Star Trek no hay penas que cumplir si aturdes a la gente con los fásers. Lo hacen todo el rato. Todo lo que tienes que decir es que estabas poseído por una entidad alienígena. Aparentemente, eso parece una defensa creíble en el futuro de Star Trek. Imagínate a los verdaderos criminales en un mundo en el que la «posesión alienígena» fuera una defensa creíble:

Me encantaría tener un fáser ahora mismo.

Cyborgs

Si me dieran a elegir, preferiría ser cyborg en vez de cien por cien humano. Me encantaría estar rodeado de tecnología por todo el cuerpo. Como humano, me paso todo el rato yendo y viniendo al garaje para buscar herramientas y reparar cosas por toda la casa. Si fuera un cyborg, podría tener una taladradora en el brazo, además de una cinta métrica. Me ahorraría cantidad de viajes. Por lo que he visto, el concepto de cyborg es bastante modular, de modo que podrías añadirte las herramientas que usaras más a menudo.

Me encantaría poder ver aparecer crucecitas como las de las miras telescópicas cada vez que observara a alguien a través de mi visor.

También creo que sería genial tener un ordenador dentro de la cabeza. Podría estar navegando por la Red durante los tiempos muertos que todo el mundo tiene a lo largo del día, por ejemplo cuando la gente me estuviera hablando. Todo lo que tendría que hacer es arrancar la subrutina de asentir con la cabeza durante las conversaciones aburridas y alucinar todo el día de cabeza para dentro.

Creo que si cualquiera pudiera convertirse en cyborg habría una cola enorme de gente para hacerse la conversión. A los niños les gustaría por el «look». A los adultos, por la parte práctica. La tecnología cyborg tiene algo apropiado para cada persona. De modo que, al contrario que en Star Trek, me imagino que todo el mundo querría convertirse en cyborg.

Escudos

Me gustaría tener un campo de fuerza invisible a modo de escudo. De hecho, probablemente necesitaría un escudo de este tipo si también tuviera un fáser con el que jugar.

No necesitaría un sistema enorme de escudos como el que usan para proteger el Enterprise, sino más bien uno pequeño y portátil, que pudiera llevar colgado del cinturón, de uso individual.

Sensores de largo alcance

Si la gente tuviera sensores de largo alcance, sería raro que los usaran para localizar nuevas formas de vida. Creo que los usarían más bien para escaquearse del trabajo. Podrías hacer un escáner continuo para ver si tu jefe anda por ahí y entonces transportarte a esa zona si de repente se acercara demasiado a tu mesa.

El Pinzamiento Vulcano de la Muerte

Antes de que todos lo Trekkies salgan a corregirme, ya sé que no existe nada como el «El Pinzamiento Vulcano de la Muerte», ni siquiera en Star Trek. Pero me gustaría que lo hubiera. Resultaría práctico en cantidad de ocasiones. Sería bastante fácil hacer que un pinzamiento vulcano de la muerte pareciera un accidente.

Y por esto es por lo que el futuro no será como Star Trek.

 


HUGH, EL PRIMER BORG

Hugh el primer Borg que apareció en el imaginario de Star Trek, concretamente en Star Trek:La Nueva Generación, en el capítulo de la quinta temporada  titulado YO,BORG.


BORG

Los Borg son personajes ficticios del universo  de Star Trek. Son humanoides de diversas razas que combinan lo sintético con lo orgánico, dándoles mejores capacidades mentales y físicas. Las mentes de todos los Borg están conectadas por los implantes corticales a una colmena, una mente colectiva, orquestadas por la reina Borg, quien no permite la individualidad  y los  sentimientos personales de sus súbditos o drones; lo que piensa un Borg lo comparte con todos los Borg de la colmena. Gracias a esto, si un Borg muere, otro lo reemplaza teniendo el conocimiento del Borg anterior y pudiendo terminar una tarea sin necesidad de comenzar de nuevo, esto los hace extremadamente eficientes en el momento de atacar o ser atacados.

Los Borg tienen como objetivo primordial el asimilar (transformar seres vivos a Borg) para «mejorar la calidad de la vida en el universo» y alcanzar su propia perfección a través de la incorporación de las características de las especies asimiladas. Con este fin, viajan por la galaxia asimilando otras especies y su tecnología, forzando a los individuos capturados a unirse contra su voluntad, al control de la colmena, inyectándoles nanosondas, que transforman partes de su cuerpo en partes mecánicas o sintéticas. Éste es generalmente su método de reproducción, siendo su aparato reproductivo unos tubos inyectores que salen de sus manos.

El primer contacto formal de la Federación con el colectivo Borg ocurre por interferencia de Q, un ser cuasi omnipotente (personaje de Star Trek: la nueva generación). Q transporta al Enterprise- D al sistema J-25, en el cuadrante Delta (cuadrante original de los Borg), el tiempo suficiente para exponerlos al colectivo Borg. Tiempo después de este encuentro, los Borg envían una de su naves cúbicas (principal medio de transporte, ataque y conquista) hacia la Tierra para su asimilación, en este proceso conocido como la Batalla de Wolf 359, es capturado el Capitán Picard por parte de los Borg, para que su conocimiento acerca de los métodos defensivos y procedimientos de la flota estelar pase al colectivo, siendo transformado en un Borg llamado Locutus.

Alrededor de 200 años antes, ya habían tenido un primer contacto con los humanos (remanentes del ataque Borg al primer cohete warp en 2063, mediante viaje en el tiempo y detenidos por la tripulación de Picard, que quedaron sepultados en el ártico) pero el Enterprise, comandado entonces por el Capitán Archer pudo destruir a los 29 que conocían la existencia de la Tierra.

Durante varios siglos, los Borg han perfeccionado constantemente su inmenso colectivo viajando por la galaxia y conquistando, asimilando y destruyendo incontables culturas y planetas enteros.Su extraño y ambicioso objetivo es la mejora continua de su especie a través de la asimilación de la tecnología, conocimientos y habilidades de otras especies que consideran que pueden ser útiles para su propósito; no la acumulación de riquezas o poder político, como sucede con otras especies.

Increíblemente poderosos, estos ciborgs, dotados de la capacidad de asimilar esas civilizaciones y sus tecnologías, se han ido haciendo más poderosos, extensos y mortíferos con cada conquista.

Decididos a alcanzar la “perfección” saqueando y asolando especies por todos los rincones de la galaxia, los Borg no dejan nada tras su paso, salvo el borroso recuerdo de las aportaciones únicas de cada civilización, que ya sólo existen en los conocimientos acumulados de los Borg.

En Star Trek Voyager gran parte de su viaje lo realizan estando en territorio Borg, o cercano a este, manteniéndolos en constante peligro. Un Borg llamado 7 de 9 se une a la tripulación del Voyager, logrando un considerable proceso de reindividualización. Se especula que 7 de 9 fue probablemente uno de los primeros humanos asimilados por los Borg. En el último episodio de esa serie, la Capitán Janeway del futuro infecta a la reina de los Borgs con un virus que la destruye junto con su Uniplexo que la Voyager usa para regresar al cuadrante Alfa.

En el año 2366 los Borg tratan de invadir la Tierra, pero las fuerzas de defensa terrestre, apoyadas por el Enterprise comandado por el capitán Picard, impiden sus planes.

Los Borg asimilan los cuerpos y la tecnología de las diversas razas que encuentran en su camino, añadiéndolas al conocimiento del colectivo Borg, el cual se incrementa cada vez que una raza o una nueva tecnología es asimilada. Es así como poseen sistemas de armas y propulsión muy avanzados. Aquéllas razas que ellos consideran que no son dignas de asimilar (ya sea por incompatibles o inferiores) son destruidas. Los componentes mecánicos Borg se comportan como sus símiles orgánicos: se regeneran y auto reparan.

La manera de asimilar a un organismo biológico es inyectándoles nano sondas, que dentro del cuerpo del nuevo huésped se van multiplicando y creando componentes mecánicos y electrónicos que unen al individuo con el colectivo. Una vez establecida la comunicación inicial con el colectivo, el huésped pierde su individualidad y asume las tareas específicas que se le asignen. Es común que partes biológicas, como brazos, ojos, piernas u otros órganos, son amputados y reemplazados por componentes cibernéticos.

También son capaces de establecer interfaces con computadoras o sistemas internos de naves, siendo capaces de modificarlos y mejorarlos, tomando el conocimiento para el colectivo.


EL SEXO EN STAR TREK

Se respeta el copyright y derechos de autor, pues se utiliza sin ningún animo de lucro

Unas cuantas imagenes sexys y llenas de sensualidad y sexualidad de los personajes de Star Trek, porque aunque hay aventura también hay tiempo para relajarse y pasarlo bien, claro está desde la visión pulcra y a veces muy edulcorada del universo Star Trek.  Disfrutarlo.

😛

Para poder escuchar el video o cualquier otro de esta web sin que se mezcle con las sintonías de fondo del blog, debes ir a la columna de la derecha del blog, y debajo inmediatamente de la nave de bienvenida y del apartado visitas trek al blog, tienes  un reproductor IPOD de color azul con su teclado virtual donde podrás darle a la pausa o parar la musica de fondo, para oir y ver perfectamente el fan film.


TEMA DE ILIA DE STAR TREK LA PELICULA (1979)

El tema de Ilia, una obra maestra, una de las mas hermosas suite del cine moderno.

En una versión inusual cantada por Shaun Cassidy. 

Se respeta el copyright y derechos de autor, pues se utiliza sin ningún animo de lucro

Para poder escuchar el video o cualquier otro de esta web sin que se mezcle con las sintonías de fondo del blog, debes ir a la columna de la derecha del blog, y debajo inmediatamente de la nave de bienvenida y del apartado visitas trek al blog, tienes  un reproductor IPOD de color azul con su teclado virtual donde podrás darle a la pausa o parar la musica de fondo, para oir y ver perfectamente el fan film.


STAR TREK:CONTRIBUCION DE JERRY GOLDSMITH

 

Cuando el agente de Jerry le llamó por si quería hacer la música STAR TREK LA PELICULA  (1979), para la adaptación de las aventuras televisivas de Kirk y compañía, Goldsmith respondió algo así como: “Pues vale.”

Enamorado que es de la ciencia ficción, amigo de Alexander Courage (compositor original de la serie y del tema principal, o sea las famosas notas) Jerry compuso un mosaico de sonoridades para un universo tan grande. Desde la fanfarria inicial, a la altura de Star Wars o el mejor Korngold, al mejor regalo que se le puede hacer a un compositor, darle minutos en la pantalla. El enorme tema titulado “Enterprise” dedicado única y exclusivamente a la presentación de la nave es majestuoso, solemne y emotivo. El disco entero es uno de los que no se puede dejar de escuchar. Temas como Ilia’s theme o el de los Klingons han marcado el estilo musical para toda la franquicia trek

En definitiva, estamos ante una singular composición, imprescindible para cualquier cinéfilo en general, de la que uno nunca se cansa. Siempre que se escucha se descubren cosas nuevas y argumentos para quedar deslumbrado por el talento de Goldsmith. Sobre todo, está hecha para lucir juntocon las impresionantes imágenes del Star Trek original dotándola de un estilo inconfundible. Esta vibrante composición, es en efecto, una de las mejores y majestuosas maravillas del cine. Un clásico inmortal, referente de la música dramática para cine y un testimonio esencial del maestro. Estrenada la película en 1979, no disfrutó de una satisfactoria versión discográfica hasta 1986 de la mano de Columbia. Fue en 1999, coincidiendo con el XX aniversario de la cinta, cuando por fin se recuperó casi toda la música y se estructuró coherentemente atendiendo al orden cronológico del filme y al esqueleto temático de la partitura.

Star Trek, es probablemente, una de sus mejores partituras, o lo que es lo mismo, una de las mejores del cine. Sin embargo, su creación no fue un camino de rosas. de hecho, la película fue una auténtica tortura para sus responsables. Resucitar en la pantalla grande una serie que había sido desestimada en televisión por baja audiencia era un reto más que considerable, sobre todo, si hablamos de una superproducción de ciencia ficción y bastante costosa. Sus continuos retrasos y problemas en la producción hicieron que la película finalmente se estrenara en 1979, casi diez años después del comienzo de la serie de televisión. Dirigida por Robert Wise y comandada por su creador, Gene Roddenberry, la reacción de la crítica fue fría y el público la vio con indiferencia. Una decepción considerable visto el éxito que tan sólo dos años atrás había cosechado George Lucas con su Star Wars. Una nueva esperanza, que recogió nada menos que siete Oscars y nominaciones a película, dirección y guión. Star Trek sólo consiguió tres nominaciones: dirección artística, efectos visuales y partitura original.

Al comenzar el proyecto, la presión sobre Jerry Goldsmith no era poca. En primer lugar, tenía como reto personal crear la música de una franquicia galáctica que pudiera competir con la archiconocida de John Williams. Y debía hacerlo en una tumultuosa producción de la que apenas tenía material definitivo en el que inspirarse. Por si fuera poco, Star Trek ya tenía un emblema musical, compuesto por el músico de la serie, Alexander Courage. Abrumado por la magnitud del proyecto, Goldsmith pasó semanas obsesionado por encontrar el sentido exacto a la música de la película. Al final decidió como primera medida contar con los servicios de algunos de sus habituales como Fred Steiner y Lionel Newman y del músico original Alexander Courage para que dirigieran la orquesta. Su contribución se restringiría a crear una de las más maravillosas,  elegantes e innovadoras partituras del cine.

Jerry Goldsmith compuso varios temas que junto con el de Courage dotarían a la franquicia de una nueva dimensión identitaria. El disco se abre con una obertura, ‘Ilia’s Theme’, una delicada y preciosa pieza dedicada al amor entre Ilia y el capitán Decker. Una cadencia a gran piano estalla en una exclamación musical apasionada con la que Goldsmith no sólo barre el tema de Courage sino que nos regala una de las más hermosas suites del cine moderno. Es entonces cuando hace acto de presencia el tema principal de la serie pero orquestado y completado de forma magistral por Goldsmith en el ‘Main Title’. Goldsmith entonces nos introduce en la batalla interestelar con ‘Klingon Battle’, una marcha primitiva que se convierte en un espectáculo de experimentación y orquesta. Unas cornetas dan el comienzo a una contienda en la que el compositor recurre a elementos sonoros experimentales para dar un toque extraterrestre. El Blaster beam, un instrumento largo de metal con cuerdas que provoca un sonido siniestro, interpretado por Craig Huxley, se usó por primera vez en esta pieza. También se integraron otros elementos de sonido para redimensionar el sentido de la orquesta. El resultado es un corte de una inteligencia y complejidad musical admirable que utiliza estos recursos sonoros amorfos (que más tarde desarrollará genialmente en (Legend) con la fuerza y la temática impulsada por la orquesta. En la misma senda, ‘Total Logic’ agudiza el primitivismo de Vulcano, el planeta de Spock, tejiendo una música tosca y muy centrada en las percusiones sonoras. Todo un acierto pues las imágenes son realmente impactantes junto con la partitura.

Y así llegamos a otra de las perlas de esta composición: ‘The Enterprise’, seis minutos de auténtico regocijo musical. Goldsmith compone un vítore de alegría que sabiamente conjuga con el tema de Courage para darle consistencia al espíritu de la nave Enterprise. Un absoluto portento de orquestación e ingeniería musical. La admiración de Kirk por la nave y su ilusión por el despegue es transmitido al espectador con una vibrante sintonía potenciada por una orquesta a máxima potencia en ‘Leaving Drydock’. A estas alturas, Goldsmith todavía tiene ganas y nos ofrece una nueva pieza, el tema de Vejer, siniestro y oscuro, que va desgranándose en cortes como ‘The Force Field’, ‘Vejer Flyover’ o ‘Vejer Speaks’.  El resto de pistas de la partitura tratan de armonizar todos estos motifs con el incidentalismo de la película sellando una personalidad musical única para la película. Los ‘End Credits’, por último, nos recuerdan las dos melodías más características de la banda sonora, el romántico tema de Ilia y el tema de Courage.

Pero quizás el mayor mérito de Star Trek fue poner el listón donde sólo John Williams lo había puesto. Sentó las bases musicales de una franquicia y sin duda hizo que compositores como James Horner, Leonard Roseman  o Cliff Eidelman se exprimieran para no defraudar el nivel de esta saga. También, Goldsmith completó su aportación musical volviendo a componer la música de las películas Star Trek V: La última frontera, Star Trek VIII: Primer contacto, Star Trek IX: Insurrección y Star Trek X: Nemesis. Además, compuso el tema principal de la nueva serie de Star Trek La próxima Generación y Star Trek: Voyager, magnífica donde las haya, por la que se llevó de calle el Emmy.

«PREFIERO QUE LA MÚSICA SE EMPLEE DEL MODO MÁS ESCUETO POSIBLE .SI HAY UN USO CONSTANTE DE LA MÚSICA ESTA SE CONVIERTE EN ALGO PARECIDO AL RUIDO BLANCO.EL OIDO ACABA IGNORANDO ESAS FRECUENCIAS.»

JERRY GOLDSMITH.

 


UN TRIBUTO A JERRY GOLDSMITH

Goldsmith aprendió a tocar el piano la edad de seis años. A los catorce, estudió composición, teoría y contrapunto con los maestros Jakob Gimpel y Mario Castelnuovo Tedesco. Goldsmith ingresó en laUniversidad del Sur de California, con el maestro ;Miklós Rózsa, quien escribió la partitura de la película Recuerda de 1945.. Goldsmith se interesó en escribir música para el cine al ser inspirado por la música compuesta por el mismo Rózsa.

Su música no se queda estancada en ningún estilo, sino que se adapta a las exigencias de la película, yendo desde el jazz hasta las grandes obras sinfónicas, pasando por música folk, étnica e incluso por el sintetizador. Aun así, se podría definir su música como enérgica, pues es especialmente brillante en lo rítmico, sin por ello desdeñar la melodía. Es un defensor de utilizar la música solamente cuando sea estrictamente necesario, por lo que en numerosas ocasiones ha acusado al cine reciente de tener demasiada música. Y pone como ejemplo su propia partitura para Patton, en la cual solamente hay media hora de música, pese a tratarse de una cinta que supera las dos horas de metraje.

Ha tocado todos los géneros a lo largo de su carrera, aunque es en el cine fantástico donde ha logrado sus éxitos más populares: El Planeta de los Simios, varias partes de la saga Star Trek, La trilogía de La Profecçia, La Fuga de Logan, Atmósfera Cero, Alien el 8º Pasajero, Desafio Total, por citar algunos títulos. Por su cualidad rítmica, también ha destacado en el género del thriller de acción. Sin embargo, siempre ha declarado preferir las películas pequeñas y de personajes, por lo que durante mucho tiempo declaró que La Isla del Adiós era su trabajo favorito.

Sus comienzos fueron series de televisión como La cuarta dimensión, Los Waltons, Perry Mason, El agente de CIPOL y Perdidos en el espacio, que le dieron a conocer. Posteriormente, a pesar de convertirse en un músico muy solicitado por Hollywood, siguió manteniendo contactos con la pequeña pantalla a través de miniseries como QB VIIy, sobre todo, Masada, la cual se convirtió en una de sus partituras más conocidas. Uno de sus últimos trabajos para la pequeña pantalla fue la sintonía para la serie Star Trek: Voyager.

Solamente ha conseguido un  Oscar, por La Profecía (1976)), de las 17 nominaciones que ha obtenido. A pesar de ello, ha sido durante los años 1980 y 1990 uno de los músicos con mayor número de seguidores, quizá sólo superado por John Williams.

Durante los últimos años de su vida, compaginó la composición con la enseñanza, impartiendo cursos de composición para cine a jóvenes músicos de la Universidad del Sur de California (UCLA). Entre sus discípulos ha estado Marco Beltrami  compositor que empieza a hacerse un nombre en el panorama de Hollywood a partir de los años 1990.

Fuera del mundo cinematográfico, ha compuesto obras como Music for orchestra, caracterizada por su estilo atonal; el oratorio Christus Apollo, con texto del escritor Ray Bradbury, el ballet A patch of blue, basado en su propia partitura para la película homónima (Un retazo de azul) de 1965, y Fireworks, encargo que la Orquesta sinfónica de Los Ángeles le hizo en 2002 para celebrar su aniversario y acompañar un espectáculo de fuegos artificiales.  

En lo que se refiere a premios, estuvo nominada al Globo de Oro, que perdió frente Apocalypse Now, un lucimiento más de los conocimientos sobre música de la Asociación de la Prensa Extranjera. Desafortunadamente también perdió el Oscar aquel año en favor del fenómeno melódico Un pequeño romance,  una bonita composición de George Delerue, un pintoresco homenaje a Vivaldi. Ese año, además, Goldsmith había presentado a la Academia sin éxito Alien, otra de sus soberbias e inolvidable bandas sonoras. Los años setenta fueron indudablemente un revulsivo para un género que encontró en la búsqueda de otros mundos un filón narrativo y dramático sin parangón en el cine. Este insólito fenómeno de masas y de culto, comandado por las dos franquicias más galácticas del cine, Star Wars y Star Trek, tuvieron un impacto no sólo en el cine, sino también, y con mucha más fuerza, en el espectro de la música de cine. No es casualidad que probablemente los dos mejores compositores del cine, Jerry Goldsmith y John Williams, hayan conseguido sus mejores trabajos en el campo de la ciencia ficción. Mientras otros grandes músicos como John Barry, Maurice Jarre o Henry Mancini se encargaban del drama, el musical y la comedia, Williams, más en el blockbuster,y Goldsmith, en el culto del género, revolucionaban los pentagramas de la ciencia ficción.

Aunque durante los últimos años de su vida sus trabajos resultaban más que decepcionantes, Jerry Goldsmith  fue el rey de la música cinematográfica durante más de dos décadas. Los años 60 y 70 fueron para Goldsmith su mejor época musical, creando una sucesión de partituras ejemplares que rompieron los moldes establecidos y sentaron nuevas bases para el futuro de la música de cine. Siguiendo los pasos de su mentor musical, el gran Alex North, a cuya memoria tanto ha contribuido regrabando muchas de sus mejores partituras, Goldsmith supo dar la música que requería el Hollywood efervescente y renovador que surgió con el ocaso de los grandes estudios, a principios de los 60. Un estilo contemporáneo, no exento de gran lirismo y hermosísimas melodías, pero caracterizado sobre todo por unas orquestaciones innovadoras, y unos ritmos potentes y modernos, más cercanos a movimientos musicales de vanguardia como el dodecafonismo o el serialismo que a los pioneros post-románticos del cine como Max Steiner o Alfred Newman

Jerry Goldsmith fue un referente del género de ciencia-ficción. Su contribución al imaginario musical del cine es abrumador. Sus obras maestras pertenecientes a la ciencia ficción son incontables: El planeta de los simios (1967), Alien, el octavo pasajero (1979), Poltergeist, fenómenos extraños (1982) o Legend (1985), por nombrar algunas de ellas.

Se casó en dos ocasiones y tuvo cuatro hijos, uno de los cuales, Joel Goldsmith, también se ha dedicado a la composición cinematográfica.

Falleció en Los Ángeles a la edad de 75 años.