LA AVENTURA HUMANA APENAS ESTÁ EMPEZANDO

Archivo para 18 mayo, 2010

JERRY GOLDSMITH:UN TRIBUTO MUSICAL

JERRY GOLDSMITH

1929-2004

VIVIRÁ A TRAVES DE SU MÚSICA Y NUESTRA MEMORIA

Se respeta el copyright y derechos de auto, pues se utiliza sin ningún animo de lucro

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TEMA DE ILIA DE STAR TREK LA PELICULA (1979)

El tema de Ilia, una obra maestra, una de las mas hermosas suite del cine moderno.

En una versión inusual cantada por Shaun Cassidy. 

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STAR TREK:CONTRIBUCION DE JERRY GOLDSMITH

 

Cuando el agente de Jerry le llamó por si quería hacer la música STAR TREK LA PELICULA  (1979), para la adaptación de las aventuras televisivas de Kirk y compañía, Goldsmith respondió algo así como: “Pues vale.”

Enamorado que es de la ciencia ficción, amigo de Alexander Courage (compositor original de la serie y del tema principal, o sea las famosas notas) Jerry compuso un mosaico de sonoridades para un universo tan grande. Desde la fanfarria inicial, a la altura de Star Wars o el mejor Korngold, al mejor regalo que se le puede hacer a un compositor, darle minutos en la pantalla. El enorme tema titulado “Enterprise” dedicado única y exclusivamente a la presentación de la nave es majestuoso, solemne y emotivo. El disco entero es uno de los que no se puede dejar de escuchar. Temas como Ilia’s theme o el de los Klingons han marcado el estilo musical para toda la franquicia trek

En definitiva, estamos ante una singular composición, imprescindible para cualquier cinéfilo en general, de la que uno nunca se cansa. Siempre que se escucha se descubren cosas nuevas y argumentos para quedar deslumbrado por el talento de Goldsmith. Sobre todo, está hecha para lucir juntocon las impresionantes imágenes del Star Trek original dotándola de un estilo inconfundible. Esta vibrante composición, es en efecto, una de las mejores y majestuosas maravillas del cine. Un clásico inmortal, referente de la música dramática para cine y un testimonio esencial del maestro. Estrenada la película en 1979, no disfrutó de una satisfactoria versión discográfica hasta 1986 de la mano de Columbia. Fue en 1999, coincidiendo con el XX aniversario de la cinta, cuando por fin se recuperó casi toda la música y se estructuró coherentemente atendiendo al orden cronológico del filme y al esqueleto temático de la partitura.

Star Trek, es probablemente, una de sus mejores partituras, o lo que es lo mismo, una de las mejores del cine. Sin embargo, su creación no fue un camino de rosas. de hecho, la película fue una auténtica tortura para sus responsables. Resucitar en la pantalla grande una serie que había sido desestimada en televisión por baja audiencia era un reto más que considerable, sobre todo, si hablamos de una superproducción de ciencia ficción y bastante costosa. Sus continuos retrasos y problemas en la producción hicieron que la película finalmente se estrenara en 1979, casi diez años después del comienzo de la serie de televisión. Dirigida por Robert Wise y comandada por su creador, Gene Roddenberry, la reacción de la crítica fue fría y el público la vio con indiferencia. Una decepción considerable visto el éxito que tan sólo dos años atrás había cosechado George Lucas con su Star Wars. Una nueva esperanza, que recogió nada menos que siete Oscars y nominaciones a película, dirección y guión. Star Trek sólo consiguió tres nominaciones: dirección artística, efectos visuales y partitura original.

Al comenzar el proyecto, la presión sobre Jerry Goldsmith no era poca. En primer lugar, tenía como reto personal crear la música de una franquicia galáctica que pudiera competir con la archiconocida de John Williams. Y debía hacerlo en una tumultuosa producción de la que apenas tenía material definitivo en el que inspirarse. Por si fuera poco, Star Trek ya tenía un emblema musical, compuesto por el músico de la serie, Alexander Courage. Abrumado por la magnitud del proyecto, Goldsmith pasó semanas obsesionado por encontrar el sentido exacto a la música de la película. Al final decidió como primera medida contar con los servicios de algunos de sus habituales como Fred Steiner y Lionel Newman y del músico original Alexander Courage para que dirigieran la orquesta. Su contribución se restringiría a crear una de las más maravillosas,  elegantes e innovadoras partituras del cine.

Jerry Goldsmith compuso varios temas que junto con el de Courage dotarían a la franquicia de una nueva dimensión identitaria. El disco se abre con una obertura, ‘Ilia’s Theme’, una delicada y preciosa pieza dedicada al amor entre Ilia y el capitán Decker. Una cadencia a gran piano estalla en una exclamación musical apasionada con la que Goldsmith no sólo barre el tema de Courage sino que nos regala una de las más hermosas suites del cine moderno. Es entonces cuando hace acto de presencia el tema principal de la serie pero orquestado y completado de forma magistral por Goldsmith en el ‘Main Title’. Goldsmith entonces nos introduce en la batalla interestelar con ‘Klingon Battle’, una marcha primitiva que se convierte en un espectáculo de experimentación y orquesta. Unas cornetas dan el comienzo a una contienda en la que el compositor recurre a elementos sonoros experimentales para dar un toque extraterrestre. El Blaster beam, un instrumento largo de metal con cuerdas que provoca un sonido siniestro, interpretado por Craig Huxley, se usó por primera vez en esta pieza. También se integraron otros elementos de sonido para redimensionar el sentido de la orquesta. El resultado es un corte de una inteligencia y complejidad musical admirable que utiliza estos recursos sonoros amorfos (que más tarde desarrollará genialmente en (Legend) con la fuerza y la temática impulsada por la orquesta. En la misma senda, ‘Total Logic’ agudiza el primitivismo de Vulcano, el planeta de Spock, tejiendo una música tosca y muy centrada en las percusiones sonoras. Todo un acierto pues las imágenes son realmente impactantes junto con la partitura.

Y así llegamos a otra de las perlas de esta composición: ‘The Enterprise’, seis minutos de auténtico regocijo musical. Goldsmith compone un vítore de alegría que sabiamente conjuga con el tema de Courage para darle consistencia al espíritu de la nave Enterprise. Un absoluto portento de orquestación e ingeniería musical. La admiración de Kirk por la nave y su ilusión por el despegue es transmitido al espectador con una vibrante sintonía potenciada por una orquesta a máxima potencia en ‘Leaving Drydock’. A estas alturas, Goldsmith todavía tiene ganas y nos ofrece una nueva pieza, el tema de Vejer, siniestro y oscuro, que va desgranándose en cortes como ‘The Force Field’, ‘Vejer Flyover’ o ‘Vejer Speaks’.  El resto de pistas de la partitura tratan de armonizar todos estos motifs con el incidentalismo de la película sellando una personalidad musical única para la película. Los ‘End Credits’, por último, nos recuerdan las dos melodías más características de la banda sonora, el romántico tema de Ilia y el tema de Courage.

Pero quizás el mayor mérito de Star Trek fue poner el listón donde sólo John Williams lo había puesto. Sentó las bases musicales de una franquicia y sin duda hizo que compositores como James Horner, Leonard Roseman  o Cliff Eidelman se exprimieran para no defraudar el nivel de esta saga. También, Goldsmith completó su aportación musical volviendo a componer la música de las películas Star Trek V: La última frontera, Star Trek VIII: Primer contacto, Star Trek IX: Insurrección y Star Trek X: Nemesis. Además, compuso el tema principal de la nueva serie de Star Trek La próxima Generación y Star Trek: Voyager, magnífica donde las haya, por la que se llevó de calle el Emmy.

“PREFIERO QUE LA MÚSICA SE EMPLEE DEL MODO MÁS ESCUETO POSIBLE .SI HAY UN USO CONSTANTE DE LA MÚSICA ESTA SE CONVIERTE EN ALGO PARECIDO AL RUIDO BLANCO.EL OIDO ACABA IGNORANDO ESAS FRECUENCIAS.”

JERRY GOLDSMITH.

 


UN TRIBUTO A JERRY GOLDSMITH

Goldsmith aprendió a tocar el piano la edad de seis años. A los catorce, estudió composición, teoría y contrapunto con los maestros Jakob Gimpel y Mario Castelnuovo Tedesco. Goldsmith ingresó en laUniversidad del Sur de California, con el maestro ;Miklós Rózsa, quien escribió la partitura de la película Recuerda de 1945.. Goldsmith se interesó en escribir música para el cine al ser inspirado por la música compuesta por el mismo Rózsa.

Su música no se queda estancada en ningún estilo, sino que se adapta a las exigencias de la película, yendo desde el jazz hasta las grandes obras sinfónicas, pasando por música folk, étnica e incluso por el sintetizador. Aun así, se podría definir su música como enérgica, pues es especialmente brillante en lo rítmico, sin por ello desdeñar la melodía. Es un defensor de utilizar la música solamente cuando sea estrictamente necesario, por lo que en numerosas ocasiones ha acusado al cine reciente de tener demasiada música. Y pone como ejemplo su propia partitura para Patton, en la cual solamente hay media hora de música, pese a tratarse de una cinta que supera las dos horas de metraje.

Ha tocado todos los géneros a lo largo de su carrera, aunque es en el cine fantástico donde ha logrado sus éxitos más populares: El Planeta de los Simios, varias partes de la saga Star Trek, La trilogía de La Profecçia, La Fuga de Logan, Atmósfera Cero, Alien el 8º Pasajero, Desafio Total, por citar algunos títulos. Por su cualidad rítmica, también ha destacado en el género del thriller de acción. Sin embargo, siempre ha declarado preferir las películas pequeñas y de personajes, por lo que durante mucho tiempo declaró que La Isla del Adiós era su trabajo favorito.

Sus comienzos fueron series de televisión como La cuarta dimensión, Los Waltons, Perry Mason, El agente de CIPOL y Perdidos en el espacio, que le dieron a conocer. Posteriormente, a pesar de convertirse en un músico muy solicitado por Hollywood, siguió manteniendo contactos con la pequeña pantalla a través de miniseries como QB VIIy, sobre todo, Masada, la cual se convirtió en una de sus partituras más conocidas. Uno de sus últimos trabajos para la pequeña pantalla fue la sintonía para la serie Star Trek: Voyager.

Solamente ha conseguido un  Oscar, por La Profecía (1976)), de las 17 nominaciones que ha obtenido. A pesar de ello, ha sido durante los años 1980 y 1990 uno de los músicos con mayor número de seguidores, quizá sólo superado por John Williams.

Durante los últimos años de su vida, compaginó la composición con la enseñanza, impartiendo cursos de composición para cine a jóvenes músicos de la Universidad del Sur de California (UCLA). Entre sus discípulos ha estado Marco Beltrami  compositor que empieza a hacerse un nombre en el panorama de Hollywood a partir de los años 1990.

Fuera del mundo cinematográfico, ha compuesto obras como Music for orchestra, caracterizada por su estilo atonal; el oratorio Christus Apollo, con texto del escritor Ray Bradbury, el ballet A patch of blue, basado en su propia partitura para la película homónima (Un retazo de azul) de 1965, y Fireworks, encargo que la Orquesta sinfónica de Los Ángeles le hizo en 2002 para celebrar su aniversario y acompañar un espectáculo de fuegos artificiales.  

En lo que se refiere a premios, estuvo nominada al Globo de Oro, que perdió frente Apocalypse Now, un lucimiento más de los conocimientos sobre música de la Asociación de la Prensa Extranjera. Desafortunadamente también perdió el Oscar aquel año en favor del fenómeno melódico Un pequeño romance,  una bonita composición de George Delerue, un pintoresco homenaje a Vivaldi. Ese año, además, Goldsmith había presentado a la Academia sin éxito Alien, otra de sus soberbias e inolvidable bandas sonoras. Los años setenta fueron indudablemente un revulsivo para un género que encontró en la búsqueda de otros mundos un filón narrativo y dramático sin parangón en el cine. Este insólito fenómeno de masas y de culto, comandado por las dos franquicias más galácticas del cine, Star Wars y Star Trek, tuvieron un impacto no sólo en el cine, sino también, y con mucha más fuerza, en el espectro de la música de cine. No es casualidad que probablemente los dos mejores compositores del cine, Jerry Goldsmith y John Williams, hayan conseguido sus mejores trabajos en el campo de la ciencia ficción. Mientras otros grandes músicos como John Barry, Maurice Jarre o Henry Mancini se encargaban del drama, el musical y la comedia, Williams, más en el blockbuster,y Goldsmith, en el culto del género, revolucionaban los pentagramas de la ciencia ficción.

Aunque durante los últimos años de su vida sus trabajos resultaban más que decepcionantes, Jerry Goldsmith  fue el rey de la música cinematográfica durante más de dos décadas. Los años 60 y 70 fueron para Goldsmith su mejor época musical, creando una sucesión de partituras ejemplares que rompieron los moldes establecidos y sentaron nuevas bases para el futuro de la música de cine. Siguiendo los pasos de su mentor musical, el gran Alex North, a cuya memoria tanto ha contribuido regrabando muchas de sus mejores partituras, Goldsmith supo dar la música que requería el Hollywood efervescente y renovador que surgió con el ocaso de los grandes estudios, a principios de los 60. Un estilo contemporáneo, no exento de gran lirismo y hermosísimas melodías, pero caracterizado sobre todo por unas orquestaciones innovadoras, y unos ritmos potentes y modernos, más cercanos a movimientos musicales de vanguardia como el dodecafonismo o el serialismo que a los pioneros post-románticos del cine como Max Steiner o Alfred Newman

Jerry Goldsmith fue un referente del género de ciencia-ficción. Su contribución al imaginario musical del cine es abrumador. Sus obras maestras pertenecientes a la ciencia ficción son incontables: El planeta de los simios (1967), Alien, el octavo pasajero (1979), Poltergeist, fenómenos extraños (1982) o Legend (1985), por nombrar algunas de ellas.

Se casó en dos ocasiones y tuvo cuatro hijos, uno de los cuales, Joel Goldsmith, también se ha dedicado a la composición cinematográfica.

Falleció en Los Ángeles a la edad de 75 años.